14
Abr
La pasión…
Y abiertamente consagré mi corazón a la tierra grave y doliente, y con frecuencia, en la noche sagrada, le prometí que la amaría fielmente hasta la muerte, sin temor, con su pesada carga de fatalida y que no despreciaría ninguno de sus enigmas. Así me ligué a ella con un lazo mortal.
Hölderlin: La muerte de Empédocles.
Esta entrada fue creada
el Martes, Abril 14th, 2009 a las 10:45 y está archivada bajo la Categoría El Mito de Sísifo y el Hombre Rebelde.
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